Cristina Fernandez Iglesias

Biografía

Soy una gallega que llegué a Barcelona en el año 2005; llevo 11 años en Catalunya, por lo que es mi segundo hogar. Licenciada en Derecho, especialista en derecho mercantil, financiero e internacional. Empecé a militar en política a los 15 años en Galicia; después de 10 años abandoné la política, desilusionada de que no llegara a ser una herramienta de cambio. Habíamos asumido la derrota como algo normal y como cierta zona de confort. Y de repente me encontré con Podemos, un movimiento rupturista y de cambio que se articulaba a través de un partido. Habían hecho un perfecto análisis de la situación, estaban dispuestas a ir a por todas aprovechando la oportunidad histórica ante la que se encontraban. Entré en Podemos en el Círculo de Barcelona. Trabajé activamente en el círculo y en la comisión de género. Posteriormente entré en el CCM formando parte de dos áreas: la de Feminismo y sexualidades, y la de Anticorrupción, justicia y transparencia, de la que soy responsable. Pertenezco a los círculos sectoriales de juristas, feminismos y sexualidades de Catalunya y estatal y al Círculo del distrito de Gràcia. Fui representante de la Junta Provincial de Barcelona en las dos elecciones generales; fui candidata a las elecciones autonómicas; he participado en actos públicos invitada por los círculos hablando de temas legales, feministas y corrupción. He colaborado en temas jurídicos y radicalidad democrática en formación y en programas. Colaboro con movimientos ecologistas y feministas.


Motivación

Después de la experiencia vivida en estos años en la organización, tengo claro muchas cosas que han fallado, qué es en lo que hay que hacer hincapié, qué es lo que falta por trabajar y sobre todo la visión que tengo de la organización. Siempre he pensado que el mayor valor que tenía este partido era el valor humano de esa gente que unida por la ilusión se acercó a trabajar por cambiar la situación político-social de este país. Desgraciadamente no se han dado herramientas a esa gente y cada vez caemos más en el desánimo y la organización cada día está más desestructurada. Es el momento de que empiece a llegar gente que crea en proyectos colectivos, que quiera estructurar la organización, y eso sólo se conseguirá con gente que conozca este partido, que tenga valores claros, gente honesta y que persiga conseguir los intereses de las personas y no intereses personales. Para ello los círculos, aunque heridos siguen siendo fundamentales y de una vez por todas hay que dotarlos de medios, escucharlos, creer en su poder transformador y de aporte a esta organización. Por eso, he decidido después de pensarlo mucho, presentarme a ser consejera ciudadana municipal representando a los círculos, comprometiéndome a que estos tengan el peso que se merecen dentro del órgano como piezas claves que son del partido.